El de AMLO fue un gobierno populista por antonomasia, mucho discurso, mucho “amor” al pueblo, muchas promesas y al final mucha desilusión. En la entidad veracruzana, otro populista, Fidel Herrera, también “ideó” la forma de acercarse al pueblo, imaginó “un gobierno itinerante” para escuchar los lamentos populares, pero la evaluación histórica de su gestión no lo favorece a causa de sus pírricos resultados, por decir lo menos. Daniela Griego fue favorecida por el voto ciudadano, se apoyó en la hegemonía del partido en el gobierno, pero el voto del ciudadano xalapeño está condicionado a una buena gestión, que ojalá este ayuntamiento la desempeñe exitosamente. Porque la comuna antecesora le dejó la vara muy en alto, la vorágine de su labor constructora le enfiló mucha critica entre la población xalapeña, afortunadamente no por eso bajó su ritmo de trabajo y el resultado final es aplaudible; desde el primer mes de 2022 aquella administración municipal inició con intensidad su programa de obras, no lo estamos viendo así ahora. Está claro, es apenas el inicio, y cada actor político trae su librito bajo el brazo, no necesariamente debe ser igual y su lectura pudiera ser diferente, sería lo de menos, pero a Xalapa lo que interesa es la solución de sus problemas colectivos, que no son pocos: mejoras en la vialidad y la movilidad urbana, mejorar la infraestructura urbana, suministro eficaz de agua entubada, promoción turística, cuidado del medio ambiente, etc. Si le va bien a Daniela Griego, le irá mejor a Xalapa.
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