19 de Mayo de 2026
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CAMALEÓN - Alfredo Bielma Villanueva
Repudio social Vs corrupción e impunidad
2026-05-19 - 22:24

 


 




Por increíble que pudiera parecer, en nuestro país los casos de corrupción- muchos y por doquier- forman parte del costumbrismo social, particularmente los cometidos en el sector público, que en México es fructífero semillero de nuevos ricos. Nadie, o muy pocos, reparan en la arraigada patología social que pondera al del enriquecimiento súbito como un individuo exitoso, sin poner el acento en el origen ilícito de esa “triunfante” condición. Fue el expresidente Portes Gil quien declaró que “en México en cada fin de gobierno surgía una comalada de nuevos ricos” para hacer referencia a la voraz acometida sobre el dinero público. Durante el periodo de gobierno de Venustiano Carranza las corruptelas eran conocidas como “carranceadas”, y cuando Álvaro Obregón perdió su brazo izquierdo en la batalla de Celeya se dijo en tono chusco que para localizarlo usaron un maletín repleto de dinero para que el brazo se levantara al verlo. México tiene una rica narrativa sobre el tema.


 



 






De allí que nada extraña que haya pasado al olvido de la mente colectiva el tema del yate incendiado en Boca del Río cuya propiedad se atribuyó al señor Zenyazen, diputado por MORENA y nutridamente enriquecido durante su inaudita estancia en la secretaría de educación en tiempos de Cuitláhuac García. De dicho incendio ¿Qué fue lo sobresaliente? ¿lo lujoso del yate o la propiedad de este? Como fuere, allí quedó todo, no existe condena social hacia quien es señalado de enriquecimiento súbito y perfectamente explicable. Por el contrario, su partido, MORENA, lo postuló a la diputación federal y se muestra como un activo de esa organización política. No es caso único de entre los más recientes porque el desgobierno de Cuitláhuac fue prodigo en nuevos ricos, ni duda cabe que compite en ese ramo con el de Duarte de Ochoa, la diferencia radica en que mientras el cordobés paga sus culpas con cárcel Cuitláhuac goza de libertad impune y es claro mentís del discurso presidencial que presume no encubrir rapacidad. Mientras algunos colaboradores de Duarte aún penan por librarse del presidio, los de Cuitláhuac o son diputados o lideran a MORENA. Todo eso y más ha sido posible porque en México no existe repudio social contra el corrupto, si en cambio cabal impunidad.   


 


 



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