Discretamente, sin parafernalia de por medio, Pepe Yunes mantiene sus vínculos con activos políticos regionales y municipales de Veracruz, su convocatoria se manifiesta en los sitios donde aparece en visita programada o improvisada, es el fruto de su cercana convivencia con la gente, su capital político es acreditado por las muestras de simpatía que su presencia despierta en la entidad. Pero para que un político mantenga su vigencia requiere de Foro público y en términos de nuestra cultura política se hace conveniente una investidura de poder, ¿será ese el camino inmediato de Pepe Yunes? En México, y Veracruz no es la excepción, hay oposición social a la espera de un llamado que la cohesione y potencie como oposición política, o sea, un líder que la encabece, ese que aún no aparece en ninguno de los partidos de oposición, porque el PRI está desfondado, el PAN se encuentra en estado catatónico y Movimiento Ciudadano ya sin Dante en plena actividad carece del impulso suficiente para ser opción electoral, por ahora.