18 de Marzo de 2026
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DESDE CATALUÑA - Amadeo Palliser Cifuentes
Una idea positiva a pesar de la actual tormenta unionista
2022-12-14 - 15:52

Amadeo Palliser Cifuentes / Barcelona


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Es sabido que los políticos ‘profesionales’ tienen la ‘virtud’ de vender neveras en el polo norte y estufas en el desierto; pues sólo les interesa la comisión y el beneficio de la venta; y, claro, encima intentan convencer a sus clientes de las ventajas únicas de sus productos.


Ahora, tras el acuerdo entre el PSOE y ERC sobre la reforma de la malversación, diferenciando si es con ánimo de lucro, o no, vemos cómo cada partido explica a su parroquia su propia interpretación; prescindiendo que, en última instancia serán los jueces, y vaya jueces, los que interpretarán las leyes.


Hemos tenido una mala experiencia reciente con la ley del ‘sólo sí es sí’, por las prisas de Unidas Podemos, para ponerse rápidamente una medalla; así, la ley salió sin la debida deliberación y el preciso asesoramiento legal. Y, claro, los jueces, aplicándola retroactivamente, como marca el principio legal, si beneficia a los reos por agresión sexual, deben revisar las sentencias y rebajarlas, si procede. Unidas Podemos no ha querido admitir su error, y ahora, el gobierno, aprovechando la reforma del código penal para la sedición y malversación, ha preparado una enmienda insertada en la exposición de motivos, para que sirva de guía a los jueces. No obstante, los expertos dudan que esa nota aclaratoria tenga valor legal, por no estar incorporada en la parte dispositiva.


Y, claro, si una ley no está bien cerrada, queda sujeta a la interpretación subjetiva de los diferentes jueces, hasta que el tribunal supremo la fije como doctrina. Pero, eso no nos tranquiliza, ya que conocemos a los ‘personajes’ de la cúpula judicial.


Por eso, con este antecedente tan reciente, parece mentira que el PSOE / ERC sigan viviendo en las nubes, y continúen con su política de pactos de vuelo gallináceo. De ese modo han pactado una reforma del código penal, acordado a toda prisa, con reuniones a última hora, para perfilarla. Y, así, sin contar con el necesario soporte legal de la abogacía del estado.


Así, con las modificaciones del código penal por la sedición /desórdenes / malversación, sale ERC diciendo que con esas modificaciones no se criminaliza el referéndum, y que se reducen las sanciones; mientras que los portavoces del PSOE dicen lo contrario, que los jueces, aplicando los nuevos delitos de desórdenes y el de malversación, aplicarían penas superiores a las aplicadas. Una vergüenza más, ya que, como en el caso de la citada ley del ‘sólo sí es sí’, todo quedará en manos de los jueces.


Y más pueril todavía, es que ERC, para eclipsar el mal trago de aprobar la propuesta del PSOE sobre la malversación, saque de nuevo su propuesta de efectuar un nuevo referéndum pactado, fijando mínimos de 50% de participación y 55% de voto favorable.


Efectivamente, con ese juego, los líderes de ERC, Oriol Junqueras y Pere Aragonès, quieren anestesiarnos todavía más; quieren pasar pantalla. Y para ello no tienen ningún pudor, pues Junqueras, con esos mínimos, contradice su posición del 2014, pero eso le es indiferente, cree que la hemeroteca no existe. Todo lo tapa con su verborrea desbocada y avasalladora.


El politólogo Ramón Cotarelo García, catedrático de ciencia política, lo explicó muy bien en su tuit de ayer: ‘por todo, es asquerosa la inmoralidad de lo que hace ERC, mintiendo a todos, censurando, vetando, imponiendo un discurso único, vendiendo el caudal político del independentismo a cambio de las ambiciones de Junqueras y los abrevaderos de la militancia’  


Y eso, además de ser un insulto a la inteligencia, es una falta de ética y de moral. Y esos valores deberían ser sagrados para personas con pretensión de calado histórico.


Y es vergonzoso y desigualitario, ya que, un ‘sí’ al referéndum precisaría un 55.1%, mientras que, para ganar los unionistas, sólo requerirían el 45.1%. Además, los unionistas, promoviendo la abstención, podrían boicotear el resultado del referéndum.


Históricamente, los nacionalistas españoles siempre nos han infravalorado, pero que también lo haga ERC, es insultante. ¿Por qué mi voto ha de valer menos que el de un unionista? 


Asimismo, es una devaluación y desprestigio del referéndum del 2017, en el que, en mayor o menor medida participaron y fueron coautores. Y esta descalificación del citado referéndum es imperdonable e injustificable políticamente. Pero no tienen vergüenza ni pudor. Todo les vale si con ello consiguen unos pocos votos más en las próximas elecciones; eso es lo único que les interesa, para mantener sus poltronas y privilegios.  


Y, ante esta situación, el gobierno central no ha tardado en reaccionar a la contra, pues, el ministro Félix Bolaños, ministro de la presidencia y relaciones con las cortes, ayer declaró que:


‘En España no se celebrará ningún referéndum, ni por la vía pactada ni por la vía unilateral, pues considera que la celebración del referéndum que propone ERC va en contra de la constitución y supondría cronificar el conflicto. Y que un referéndum provoca división, y que, según lo acordado en la mesa del diálogo, éste se efectúa dentro de la ley y de la constitución. Y que las soluciones han de ser transversales que busquen puentes de encuentro’


Y el funesto y nefasto Alfonso Guerra (también del PSOE), que cuando huele sangre sale de su ataúd, como buen vampiro, para criticar a Pedro Sánchez, ayer dijo que las propuestas de renovación del código penal:


‘Dejan desprotegida la democracia española, y como los independentistas son insaciables, con la actual reforma podrán repetir lo que hicieron el 2017 sin que haya desórdenes públicos y que no se les pueda encausar de nada’.


Guerra aprovechó para minimizar las acciones de Pedro Sánchez y ha cuestionado su legado, ‘pasará a la historia por haber exhumado un cadáver, y de aquí a poco no lo recordará nadie’


Agradezco a Alfonso Guerra que, con su cegada crítica a Pedro Sánchez, nos haya dado una idea excelente, pues, a pesar de que la actualización del delito de malversación, en su nuevo apartado 5, respecto a la malversación sin ánimo de lucro, según la última propuesta, dice lo siguiente:


‘Si el funcionario diese al patrimonio público una aplicación pública diferente de aquella a la cual esté destinado, prisión de 1 a 4 años e inhabilitación especial de 2 a 6 (de 1 a 3 si no hay daño grave del servicio)


Y, asimismo, el delito de desórdenes públicos fijará:


‘Prisión de 6 meses a 3 años a quien, actuando en grupo y con la finalidad de atentar contra la paz pública, ejecute actos de violencia o intimidación sobre las personas o cosas; obstaculice las vías públicas ocasionando un peligro para la vida o salud de las personas; o invada instalaciones o edificios alterando gravemente el funcionamiento de los servicios esenciales. Penas inferiores en uno o dos grados para los incitadores.


De 2 a 5 años de prisión e inhabilitación especial cuando se cometan por parte de una multitud el número, organización y propósito de la cual sean idóneos para afectar gravemente el orden público. En caso de autoridades, la inhabilitación será absoluta de 6 a 8 años’


Pues bien, siguiendo al perverso Alfonso Guerra: podríamos ‘repetir (…) el 2017 sin que haya desórdenes públicos y que no se les pueda encausar de nada’, para ello sólo nos hace falta pensar si:


 



  • queremos seguir dando plena validez al referéndum del 2017, y esperar que Carles Puigdemont, cuando pueda volver, desencalle la situación y se pueda implementar la República Catalana, o si, por el contrario,


 



  • queremos repetir de nuevo el referéndum (que la constitución NO prohíbe), con más validadores y observadores internacionales. En este caso, la fórmula sería muy sencilla, para evitar la aplicación de los delitos de desórdenes y de malversación:


 



  • realizar el referéndum sin ningún tipo de concentración masiva.

  • no gastar ni un euro público: las urnas podrían ser las de otras convocatorias o comprarlas mediante colecta popular; las papeletas subvencionadas, también, mediante colectas populares;

  • los centros electorales situarlos en las plazas públicas, para evitar utilizar espacios e instalaciones educativas, sociales, etc.;

  • los ordenadores podrían ser particulares, o, incluso, efectuar los recuentos como se hacían décadas atrás, de forma más manual todo.

  • la publicidad, organización y seguridad, deberían asumirlas las asociaciones sociales: Òmnium y ANC, mediante su voluntariado y previas colaboraciones de sus asociados y donaciones puntuales de particulares.

  • la disposición del censo sería el tema clave, el único que el gobierno, con su gabinete jurídico, debería estudiar, ya que sería la piedra de bóveda de toda la arquitectura en cuestión.


 


Con ese nuevo referéndum, si el ‘sí’ ganase con un 50% + 1 votante (el Brexit ganó con el 51,9%; en Francia, en el referéndum de la constitución europea ganó el ‘no’ con un 54,86% de los votos), independientemente de la participación, ya que, como he dicho, es un arma desigual, puesto que los unionistas españoles tendrían dos opciones: votar ‘no’ o favorecer la abstención. Y claro, eso no sería democrático. En todas las elecciones la abstención, como el voto nulo, son opciones plenamente democráticas. Pero, en un referéndum que se condiciones a la participación, esas dos opciones, comportarían un efecto malicioso.


Pero ante esa situación de un posible nuevo referéndum, deberíamos olvidarnos de todos los vendedores de humo que ocupan las actuales poltronas y, como digo, dejar que sigan ‘jugando’ con sus guerras fratricidas. Nosotros a lo importante.


Los independentistas de base deberíamos aplicar la moraleja del siguiente cuento:


El precio del humo


Un buen día, una granjera acudió al mercado de la ciudad para vender huevos y leche. Al finalizar la jornada, entró en una posada para comer algo y reponer fuerzas antes de volver a casa.


¿Qué quieres comer?, le preguntó la posadera.


Un plato de sopa y un poco de pan, respondió la granjera.


Mientras tomaba sus viandas, observó que la posadera estaba asando una jugosa pieza de carne en el fuego. ¡Qué bien olía! Seguro que era muy cara y no podría pagarla, no podría permitirse esos lujos.


Aún así, no se lo pensó dos veces, se acercó a la chimenea, pasó un trozo de pan por el humo del asado y, al cabo de un momento, el pan se había impregnado del aroma que desprendía la carne. ¡Estaba delicioso!


La muchacha continuó cortando trozos de pan y acercándolos al asado, hasta que la posadera que vio lo que ocurría, muy enfadada le dijo:


Te crees muy lista, ¿verdad? Vas a tener que pagar lo que me has robado.


¿Robar? Yo no he robado nada. Le he pagado la sopa y el pan que me he comido.


¿Y el humo, qué? ¿Acaso no piensas pagarlo?, respondió la posadera, cada vez más enfadada.


¿El humo? Pero si el humo no vale nada. Solo he acercado el pan al humo que desprendía el asado.


La discusión entre la posadera y la muchacha despertó la curiosidad de muchos clientes y, en poco rato, se reunió un buen grupo de hombres y mujeres alrededor de ellas.


Un comerciante que observaba la escena intervino en la discusión:


Cálmate, posadera ¿Cuánto quieres por el humo?


Cuatro monedas.


¡Pero si solo es humo!, insistía la granjera. Eso es mucho dinero.


El comerciante, entonces, sacó cuatro monedas de su bolsillo y, sosteniéndolas en la palma de su mano, comenzó a moverlas.


Escucha el sonido de las monedas, posadera, dijo el comerciante. Así estás pagada.


¿Cómo que estoy pagada? Dame ahora mismo mis monedas, respondió ella furiosa.


Y el comerciante, dirigiéndose a los clientes de la posada, preguntó:


¿Acaso la muchacha se comió la carne?


¡Noooo!, respondieron varias voces al unísono.


¿Acaso ella tomó algo más que el humo?


¡Nooo!, dijeron de nuevo.


Pues para pagar el humo del asado basta con el sonido de las monedas, dijo el comerciante satisfecho.


Y, ante las risas de todos los presentes, la posadera no tuvo más remedio que regresar a la cocina.


La granjera, a continuación, dio las gracias al comerciante y se marchó de allí aliviada’


(https://www.conmishijos.com)


En definitiva, y dada la gran cantidad de vendedores de humo: Oriol Junqueras, Pere Aragonès, Pedro Sánchez, etc., debemos tener presentes los siguientes consejos:


 ’10 claves para identificar a un vendedor de humo (o un timador):


 



  1. Los tipos de vendedores de humo: los ingenuos, que se han tragado los cuentos y creen lo que les interesa creer; y los deshonestos, que saben que lo que venden no funciona.

  2. La regla de oro para reconocer a un vendedor de humo: Si parece demasiado bueno para ser verdad, entonces no es verdad.

  3. El vendedor de humo ofrece ‘balas de plata’ infalibles: Nada funciona siempre y las balas de plata no existen.

  4. El lenguaje del vendedor de humo: Si saturan el discurso de un lenguaje emocional muy positivo, si todo es muy positivo, es un vendedor de humo.

  5. Suelen tener una presencia impecable.

  6. Exageradamente amables cuando todo va bien, aparentando ser nuestros amigos, sin escrúpulos cuando no va bien o les planteas dudas o quejas.

  7. Sacan lo peor de ti en su discurso: para venderte su producto, apelan al miedo, a la inseguridad y a la avaricia.

  8. El timador desvía o minimiza lo importante: no suele explicar el por qué.

  9. Demasiada presión, cuando pides tiempo.

  10. Recurrir a las promesas, a pesar de que éstas no tienen cabida en los negocios.


(https://recursosparapymes.com)


Me parece muy importante y sería clarificador, que aplicásemos este decálogo, para analizar y confirmar la realidad que nos rodea: un excedente de humo, una contaminación a niveles irrespirables; y no queremos ni acercar nuestro pan a su humo, pues el pan sería incomible, incomestible, al estar impregnado de sus mentiras.


amadeopalliser@gmail.com


 


 

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