19 de Marzo de 2026
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SIN TACTO - Sergio González Levet
68 y… ¡nada!
2020-11-09 - 10:29

  • Sergio González Levet

  • Quienes me hacen el favor de seguir esta columna recordarán que hace algunas semanas hablé de un buen amigo y su larga espera para recibir la “aportación” que da el Presidente, mediante el programa 68 y Más.

  •      Conté, si recuerdan, que nuestro personaje se acercó a apuntarse al programa cuando era 65 y Más y él había cumplido esa bonita edad, pero con tan mala suerte que ese mismo día había cambiado a 68 y Más, por lo que tuvo que esperar tres largos años para acceder a la oficina de la Secretaría del Bienestar correspondiente, lo que hizo el mismo día que arribó a los luminosos 68 años de edad.

  •      Entregó sus papeles, se los tomaron de buena fe, lo registraron finalmente… y le dijeron que debía esperar tres meses para ver si había sido aceptada su solicitud.

  •      No todo en esta vida son penas y desgracias, así que nuestro héroe recibió la buena nueva a través de una llamada telefónica en la que una voz dulce, morrena y femenina le dijo que había sido aceptado y que en unos días podría pasar a recoger su Tarjeta de Bienestar.

  •      Fue en la fecha (primeros días de octubre) al lugar señalado y en efecto, después de hacerlo esperar media hora -que para él fue un suspiro, después de tantos meses haciendo paciencia- le dieron una tarjeta de débito del Banco Azteca.

  •      No, aún no tenía ningún depósito la cuenta, pero una amable señorita, dulce y morrena también, le informó con voz segura y confiada que en 15 días hábiles podía acudir a la sucursal de Banco Azteca (BA) más cercana a su corazón o a su casa, para que ahí le habilitaran el plástico y pudiera disponer del beneficio universal que otorga bimestralmente el Gobierno de la Espera…nza.

  •      Banco Azteca… sí, la institución financiera preferida del régimen, propiedad del amigo Ricardo Salinas Pliego, con lo que nuestro buen amigo latió por seguridades.

  •      Sólo faltaban tres semanas, y por fin podría disfrutar del bien añorado desde hacía tres años y cuatro meses, en números redondos (sin contar los sueños premenstruales de cuando iba a cumplir sus 65).

  •      Llegó el día soñado hacia fines de octubre, el lunes 26 para más exactitud. Fue a la sucursal de BA, lo atendieron con amabilidad y premura, tomaron su tarjeta, la validaron, la registraron, y le dijeron que aún estaba la cuenta en ceros, pero que en cualquier momento le caería del depósito de parte de la Secretaría del Bienestar (¿bienestar de quién?, se preguntaba).

  •      Bueno, pues cuando escribo estas líneas es 8 de noviembre ¡y nones! Hasta el domingo en la noche, la maldita cuenta seguía en ceros.

  •      Sería fantástico que nuestro buen amigo hubiera encontrado este lunes en la mañana que por fin le habían depositado, pero en verdad que él ya tiene perdida la Esperanza.

  •      Lo que sí, es que ya se imaginaran por cuál partido no piensa votar en junio del año próximo… aunque le paguen.

  • sglevet@gmail.com


 


 

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