19 de Marzo de 2026
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SIN TACTO - Sergio González Levet
Innovar o no innovar, he ahí el dilema
2020-09-09 - 10:17

  • Sergio González Levet

  • Dice el diccionario de la Real Academia Española que “innovar” viene el latín “innov?re”, que es un verbo transitivo y que significa en la actualidad “Mudar o alterar algo, introduciendo novedades.”

  •      Nos cuenta que antes significó y que ya está en desuso, “Volver algo a su anterior estado.”.

  •      Eso de “Mudar o alterar” es una vuelta al léxico que se dan los académicos para no decir que es “cambiar” algo. Tal vez le tienen tirria al término tan usado por todo el mundo.

  •      Bueno, pues innovar además es una palabra que está muy de moda, que se usa prácticamente en todos los planes y proyectos que se hacen de cualquier cosa y algo a lo que todos los creativos aspiran cuando echan a volar a la loca de la casa (así le llamaba santa Teresa a la imaginación allá por 1540).

  •      Escuchen a los políticos cuando llegan a gobernar: nunca dejan de decir que harán un gobierno innovador, con planes y acciones innovadores, y con un estilo innovador.

  •      Vaya a un nuevo restaurante y en el menú podrá leer que el servicio y la oferta de alimentos son innovadores, los sabores y los olores son innovadores, y hasta el decorado es innovador.

  •      Métase en una casa de elecciones y podrá escuchar en el war room a politólogos de gran monta afirmando que harán una campaña innovadora, con eventos innovadores y un discurso innovador.

  •      Todo en este mundo es o debe ser innovador. A eso hemos llegado. Y no está mal, por principio.

  •      Lo incorrecto es que las famosas innovaciones sólo se quedan en las palabras, en las buenas intenciones (que empiedran el camino al infierno), y así vemos que el nuevo Gobierno trabaja (¿y roba?) como todos los de antes, que el restaurante es igual que todos los de su clase y que la famosa campaña inédita es igual que todas las demás, con el mismo discurso adocenado de sus candidatos y las promesas incumplibles de siempre.

  •      Innovar es algo muy bueno, y nutre a la mente de la misma forma que comer huevos nutre al cuerpo (o usarlos, al alma).

  •      El problema es que para hacer que sea real el significado del mentado verbo se necesita pensar, estudiar, analizar y trabajar mucho.

  •      El ser humano tiende a repetir lo que hacen sus semejantes. Es un atavismo que lo hace sentirse bien, parte de la humanidad, miembro del conglomerado. Y además no requiere de un esfuerzo mayor, solamente se trata de copiar lo que alguien imaginó o inventó o descubrió.

  •      La bronca de innovar es que requiere de un trabajo adicional (o de un trabajo a secas) y muy pocas personas están dispuestas a dar ese plus que se necesita, porque el esfuerzo es algo muy mal visto por nuestra sociedad de consumo pasivo.

  • Para qué cansarse jugando futbol si lo podemos ver cómodamente sentados, atrás de unas chelas y ciertas botanas; para qué estudiar y aprender si ya hay alguien que sabe hacer las cosas, y pensará por nosotros, si le pagamos.

  •      Y sí, innovar está de moda como un término de uso, pero para nada como una tarea por hacer.

  • sglevet@gmail.com

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